1/8/17

BALANCE DE LA TEMPORADA 16-17



Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Fotos: Perejaume | Diari de Vilanova | Xavi Buxeda | Cristina Sánchez | Ros Ribas | Beigott |

Parece que fue ayer cuando estaba escribiendo el balance 15-16 y se ve que ya ha pasado un año y tenemos otra temporada en nuestras espaldas. Personalmente la temporada 16-17 se ha caracterizado por un drástico recorte en mi asistencia a las salas, debido a que me he centrado en otros intereses que requerían toda la atención posible. Cansada estaba de contar obras, como si ir al teatro fuera hacer maratones, esta temporada que dejamos atrás me he centrado en lo que realmente quería ver, el tiempo apremiaba y de agendas mensuales de hasta veinte obras, he pasado a cuatro o cinco. Pero, a pesar del cambio considero que no me he perdido ninguna de las maravillas que se han visto en la cartelera barcelonesa. Ahora lo descubriremos…

Todas las temporadas empiezan igual con un nombre propio Fira Tàrrega, en esta ocasión volvimos a disfrutar de teatro de aquí y allá, pero uno de los nombres propios fue el tándem Roberto G. Alonso / Marc Rosich y que después de pasar por algunos espacios convencionales parece ser que la temporada que viene recalarán a la renovada La Seca Espai Brossa. Expectante por ver el recibimiento que otorgará el público barcelonés a A mi no me escribió Tennesse Williams.

A la vuelta de Tàrrega esperaba con ánsias a la Agrupación Señor Serrano, que por fin conseguían entrar en el teatro público, Teatre Lliure, donde presentaron en formato trilogía Katastrophe, A house in Asia y Brickman Brando Bubble Boom, una de las tardes-noches más interesantes que recuerdo esta temporada. Aún me queda por atrapar Birdie, se me escapó en el Festival Grec de 2016 y parece ser que en Barcelona fuera de festival les cuesta entrar. Wait and see.

Con la llegada del otoño llegó la revolución que aún sigue y que este otoño dará mucho que hablar. Enric Cambray y Ricard Farré nos regalaban una versión libre de Les Dones Sàvies que provocó más colas y listas de espera que un concierto de la última diva del pop/rock. Y la verdad, por una vez la moda estaba más que merecida. Una servidora está deseando que llegue el otoño, no sólo para que se acabe el bochorno veraniego, sino para volver a desternillarme en el Maldà.

Antes del invierno todavía nos deparaba una sorpresa en pequeño formato. Abandonamos la cartelera barcelonesa, a la que parece que el espectáculo se resiste, para irnos de gira al Atrium de Viladecans donde descubrimos una pequeña joya llena de magia,  Pluja. El espectáculo que une en el escenario los títeres de Guillem Albà y la música de Clara Peya. Espero que no sólo haya bolos sino que pronto se puedan dar las condiciones para que el público de Barcelona disfrute de este momento mágico.

Antes de las Navidades una servidora se marcó un viaje a Nueva York y pude disfrutar de una pequeñísima parte de la vida teatral de Nueva York. En primera parte, las experiencias tradicionales, y en la segunda entrega la mayor experiencia de lo que llevo de vida teatral, Sleep no more.

Con la llegada del nuevo año, empezó la gran trilogía del año, la Sala Atrium nos regaló tres de los personajes femeninos más importantes de la historia teatral contemporánea: Nora de Ibsen, Júlia de Strindberg y Nina de Chéjov. Todas ellas adaptadas a la realidad actual por Raimon Molins. Algunas más acertadas que otras, yo la última me la ahorré, después de escuchar comentarios de todo tipo. Júlia, interpretada por Patricia Mendoza, me dejó tan impresionada, después de llevar años sin mostrar un gusto excesivo por este personaje en versión original, tanto la interpretación de Mendoza como la versión de Molins es sobresaliente.

En esta temporada también ha habido momento para recuperar algunos de aquellos montajes que parece que vas persiguiendo pero nunca atrapas. Es el caso de Iaia, memòria històrica que pude recuperar en la Sala Fènix. Un montaje que me dejó sin palabras, de una belleza impresionante y con una protagonista, Alba Valldaura, magistral. De esos que si vuelve a la cartelera, es imprescindible.

Durante una semana en el mes de febrero sólo se escuchaba hablar de La Sala Roja, un montaje de pequeño formato de teatro argentino que se representaba en, una desconocida hasta el momento, La Badabadoc. El montaje nos descubrió un espacio pequeño pero exquisito y donde el trato con el espectador es de aquellos que apenas se recuerdan, una pequeña familia. La pequeña de sala ya se ha convertido, para una servidora, en un espacio muy a tener en cuenta en la agenda mensual. Y la próxima temporada ya apunta maneras.

Sin abandonar febrero, el Teatre Auditori de Sant Cugat nos regaló un The Winter Tale dirigida por Declan Donellan, teniendo en cuenta que una servidora se había saltado el Temporada Alta, supuso poder ver teatro internacional en temporada, una ocasión entre pocas. Esperemos que no sea la última y los viajes a Sant Cugat sean más regulares. 

A principios de marzo la cartelera explotó literalmente, en menos de diez días nos maravillamos con L’ànec salvatge (Teatre Lliure), Firefly (Tantarantana), Yerma (Teatre Akadèmia) y La filla del seu pare (Espai Lliure). Cuatro de los mejores montajes de la temporada. En abril, y tras algunos fracasos sonados que mejor ni mencionar, el Lliure de Gràcia nos sorprendió con un combo de obras de Shakespeare, Complete Works: Table Top Shakespeare, interpretados por unos ‘actores’ poco convencionales. He de decir que sólo escogí 4 piezas, pero una vez superado el miedo inicial, me hubiera quedado a vivir en el Lliure.

El mes de mayo tuvo tres nombres propios en formato tàndem: Rigola/Chéjov y su maravillosa adaptación de Ivànov, Prat i Coll / Rebekka Kricheldorf y su hilarante versión de Las tres hermanas de Chéjov en Els Tres Aniversaris y Els Pirates Teatre / Shakespeare, que firman la mejor versión en mucho tiempo de Somni d’una nit d’estiu.

Antes de entrar en modo Grec, la Sala FlyHard, en la que hacía tiempo que no ponía los pies, nos devolvió su esencia con #LifeSpoiler, un thriller futurístico con unas brillantes Vicky Luengo (que ya nos maravilló en Ivànov de Rigola) y para la que ha sido una gran temporada y Bruna Cusí. En septiembre vuelve a la FlyHard.

Primer Grec de Cesc Casadesús pero todavía con una clara injerencia de Ramon Simó, su antecesor que le traspasó el testigo a finales de noviembre. Poco tiempo para hacer una programación completa. Menos espectáculos y una sensación más de calma entre los que, como una servidora, se dedican a hacer maratones en julio, la que no hice durante la temporada, a recuperar el tiempo perdido. 

El 75% de ocupación, el primer Grec de Casadesús ha sido todo un éxito (teniendo en cuenta de dónde veníamos). Personalmente, tengo claro mi top five (entre las 22 propuestas que he disfrutado): 1- La Grenouille aviat raison (James Thierrée); 2- Utopia (Cia Ignífuga); 3- Perra de Nadie (Marta Carrasco); 4- Aüc. El so de les esquerdes (Les Impuxibles+Carla Rovira); 5- We love Arabs (Hillel Kogan). 
Todas las críticas de la edición 2017 del Grec las puedes recuperar AQUÍ.


Con la agenda de Fira Tàrrega 2017 preparada, el Festival TNT en el horizonte, las programaciones de Maldà, Lliure y TNC presentadas, con otras por presentar como Temporada Alta, cierro la maleta teatral de la temporada 16-17. Como siempre a finales de agosto, con las programaciones adelantadas de algunas salas abriré la temporada 17-18, un aperitivo al primer maratón de la temporada, el soñado oasis de Tàrrega.


PS: Y aunque la maleta teatral esté cerrada, la actividad del blog seguirá, será un agosto de anuncios y de novedades teatrales de cara al otoño, el telón nunca acaba de caer del todo. Y por supuesto te animo a seguir nuestro Instagram, Twitter y Facebook. ¡Qué el ritmo no pare!

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